Hervidero de Idiotas

“Suponga que usted fuese un idiota y suponga que usted fuese un miembro del congreso. Vaya, pero si estoy siendo reiterativo”

Mark Twain

Vivimos en un mundo en el que los idiotas gobiernan todo tipo de instituciones, llamémoslo política, economía, sociedad, empresas, entretenimiento, cultura…y así hasta agotar existencias.

Sólo tienes que situarte en tu trabajo, esa empresa en la que la jerarquía de poder está supeditada desde el más tonto al más listo. Pero tengo que aclarar los conceptos tonto y listo y en qué estructura gráfica se representan. Pondré de ejemplo la pirámide que todos conocemos y que representa muy bien esa fragmentación y disposición del orden.

En la época feudal se dividía en tres estamentos que delimitaban a cada estamento social, desde la nobleza en la cúspide de la pirámide (el más tonto), seguido del clero (censurable) y en la base el pueblo llano (el más listo). Como veis los tiempos no han cambiado nada en cuanto a orden y mando.

Cuando utilizo las palabras tonto y listo, no lo hago de forma despectiva, las utilizo en un sentido único y extrapolable a todos los campos. Soy consciente de que quien manda en una empresa o institución es alguien que no se cree ni cómo ha llegado a dónde ha llegado. No tiene capacidades, ni cualidades, ni actitud, ni sabe diferenciar la palabrería de la calidad, la eficiencia de la presencia, la honestidad del egoísmo, la originalidad de lo mediocre y es que a tu jefe no le va a gustar nada tanto como la mediocridad. No le hagas saber lo inteligente que eres y las aptitudes que tienes porque corres peligro de quedarte estancado donde estás o incluso retroceder más aún, no pongas en peligro su ego y aplaude sus ideas estúpidas. Te convertirás en su mano derecha. Y esta es la historia de todos los tiempos y con ella toda la involución humana.

El responsable, gerente, jefe es ese personaje que adopta el rol de ser estúpido por antonomasia, que ocupa un puesto determinado porque sabe que hilos debe mover sin importarle nada más que su propio telar. Y es que a todo el mundo le puede llegar a gustar la mierda si con ello obtiene un beneficio, no lo digo yo, lo decía Henry Miller, como gran observador de los aspectos mezquinos del ser humano.

Por otra parte, tenemos al quejica, ese individuo que no hace nada más que vomitar humo e impregnar a todo el que tiene cerca con su abominable miseria. Ese individuo que parece el ser más mártir, trabajador y desgraciado no es más que un lamento y miseria para los que le padecen. Vendedor de humo como la mala publicidad, que te hace creer que lo necesitas para seguir invirtiendo y gastando energía y vida en la más absoluta nada.

Y esta es la historia de siempre porque el mundo es como una vieja, que no sabe distinguir una moneda de oro de un penique dorado, y ante su duda y la posibilidad de equivocarse y dejar ver su falta de lucidez, sólo confía en las monedas de cobre.

 

Sonnen Licht

Anuncios
Esta entrada fue publicada en General, Opiniones y Sandeces. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.