Tiempo…

Llevaban un tiempo sin saber de mí. Tiempo de reflexión, vacación e ilusión.
Me echaron de los bares, me quemé la piel y me reí hasta el amanecer.

Y así llegó septiembre, ese mes que nos deja a todos (un poco) más pobres, que sirve de reencuentros sinceros, de esperanzas que niegan imposibles, de nuevos retos y recovecos, de besos que huelen a otoño sin necesidad de abrigo. Septiembre, tú que tanto me has enseñado.

Empiezan nuevas oportunidades, concursos y espejismos repletos de realidad incontrolada. Es momento de soñar, de volver a excitarse y de olvidar el veneno pasado.

Y llevaban tiempo sin saber de mí. Ahora es tiempo de bailar y viajar.
Me abrieron las puertas, me apretaron la mano y me explicaron un mundo.

Y así regresemos, septiembre, a esta atrevida casa para volver a perdernos, para celebrar el amor y la vida, para cantar y leer, para vivir y sumergirnos de lleno en historias incoherentes que resumen nuestra vida. Septiembre, tú que tantas resacas me has dado.

Antes de que se borren las huellas en la memoria, antes de que se acorten los días y tengamos que refugiarnos en dunas paradisiacas, quedan todos invitados a esta fiesta de pasión y mil y una noches desenfadas.

Tiempo que arrastra y recoge nuestras vivencias. Tiempo de lunas llenas.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en General, Opiniones y Sandeces. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.