Seis años sin Antonio Vega

“Muchas veces uno se encuentra a través de su obra, llegas al fondo de ti mismo cuando te ves escrito, sabes así quién eres. Es un juego de viceversas. La obra es la vida, no sólo lo que está escrito en el papel. Eso es sólo el fin. La obra es lo que se viene desarrollando durante mucho tiempo. La canción es sólo el arte final. La obra es lo que hay detrás y las causas que han llevado a eso. De vez en cuando vas plasmándolo en papel para ir soltando”

Antonio Vega

antoniFoto: http://www.estrelladigital.es

 

Tenía la intención de ponerme a escribir sobre Antonio Vega (hoy se cumplen seis años de su fallecimiento), pero hay veces que nos asaltan personas con su cariño. Esta mañana, he podido leer un íntimo retrato sobre el músico madrileño que me ha dejado acojonado. Y digo acojonado porque, como suele ocurrir, te das cuenta de que este mundo va de no tener ni idea, y de tener a alguien a tu lado de quien aprender tan solo escuchando todo aquello que tiene que decirte. De esta forma, el ciclo llamado vida continúa y todos los que mantenemos vivo un interés, o esa manía que nos gusta alimentar cada día, conseguimos regarla y que brote para, llegado el momento, plantar lo nuestro. Estamos en primavera…no la vi llegar.

Recuerdo aquellas líneas que escribí hace un tiempo sobre el sitio de mi recreo, que hoy, releo con pudor tras haber contemplado los renglones de Joserra: escritos con el corazón, desde la aplastante honestidad y la sencillez más profunda que un amigo puede entregar. Por estos motivos, y por los días que no volverán, si quieren descubrir al verdadero Antonio, aquel Nacha Pop cuya pluma se instaló en nuestras entrañas, lean este artículo…Así beberemos juntos el elixir de la juventud y quedaremos dormidos junto al camino.

ANTONIO VEGA TALLÉS

“Tratar de resumir un artista irrepetible es una labor de chinos y a, veces, sólo la poesía hace justicia. Ponerse a dar datos biográficos o resaltar hitos con negrita con Antonio no sirve para nada; eso lo puedes hacer con los que no se dejan la piel, el corazón y la vida pero no con los que juegan en otra liga, la del Olimpo, más todavía si ya no están entre nosotros.

Sin embargo, las descripciones comparativas con otros grandes, aunque a muchos les revienten,  hacen lo desconocido atrayente para el resto, aquellos que nunca han sido atrapados por esos universos necesitan señalización. Entré en Rufus Wainwright con su primer álbum porque en la reseña se hablaba de aromas a Randy Newman y a Van Dyke Parks, eso es suficiente para que compre un disco de un artista que no conozco.

Antonio era un ser especial, con la actitud un poco huidiza de Alex Chiltón, la metafísica y el descuido de Nick Drake, la sensación galáctica y de despegue de la tierra de Jeff Buckley,  la reflexión guitarrera de John Martyn y el nervio tenso de Graham Parker y su poderoso pop-rock. 

Tengo que utilizar mitos anglosajones, casi todos q.e.p.d porque no veo a uno nacional comparable, además de que él mamó de esa cultura de discos ingleses y USA porque, a nivel musical, nació del rock and roll.

El especial que comienza (pido colaboración y ayuda)  nace de una provocación y una deuda pendiente con él, uno es fan, fan de Nacha Pop, fan, fan y ha crecido con Antonio como faro, quizás junto a Bob Dylan y Elliott Murphy, sea el escritor de canciones que más me ha marcado la senda con sus letras y requiebros y, lo más importante y destacable, con el sonido de su guitarra (junto con Shakey será el guitarrista que más me emociona, sin duda mucho más que Hendrix y que Clapton, que le voy a hacer).

Antonio me atrapó desde que escuché con 16 años Chica de Ayer, entonces la canción no era lo que es hoy, Nacha Pop era un grupo de élite, minoritario, muy de los nuevaoleros: los punkis fueran duros, blandos o pegamoides pasaban de semejante grupo tan pijo, casi eran vistos como hoy Belle & Sebastian por la talibanía. Al final un poco como la Velvet, todo el mundo ahora dice que estuvo en un concierto de la Velvet pero lo cierto es que nadie escuchaba a la Velvet más que ellos al ensayar y grabar y su cuadrilla de la Factory.

A mí me resultó su voz una llamada y lo que decía una declaración de amistad eterna (me pasó con Sultans of Swing, me tenía que pellizcar los ojos para ver que aquello y aquel chico con poco pelo que veía en la tele de la vecina Mª Pili no era Bob Dylan, todavía me parece soberbia, por cierto,  porque el primer disco de Dire Straits es una pom).

Luego en 1982 vi a los Nacha en directo en el flamante , por pocos años,  Parque de Atracciones de Bilbao y aquello fue ver a mis Beatles en su momento Revolver, presentando otra pom llamada Buena Disposición, su segundo trabajo y uno de los mejores discos de pop-rock de todos los tiempos.

Y así, dando la brasa como siempre, conocido en Bilbao por lo que me gusta la salsa de tomate, Dylan, el Soul y por mi devoción por los Nacha. Y aquí estamos, en 2012,  con la misma fascinación y como a Aitor nunca le digo no, veo que es el momento de explicarle que es imposible acercarse a Antonio como lo he hecho yo y los de mi quinta  porque hemos tenido la suerte de crecer con él pero que ello no quita para que una persona con sensibilidad tan extrema como la del navarro,  encuentre los caminos infinitos de este genio. No sólo es una aventura a la que le invito sino una obligación como megamelómano. Como Desire no aburre, Antonio es un océano de sol.

La última vez que le vi venía con un trío, estaba rezagado atrás en la Sala Azkena, tocando como Gilmour con la pedalera y acabó cantando sólo un tema: daba igual, su presencia impresionaba, tenía mirada de plata por muy malito que estuviera. Su carrera, además,  es muy  curiosa, es una auténtica montaña rusa, no es lineal, es valiente, es una carretera con curvas como es la existencia pero siempre como dice Larralde, incitador por su sms de ayer, cuando canta o toca Antonio te paraliza, no puedes estar a otra cosa. Justo como Richard Manuel, como Jeff Buckley, como Nick Drake, como Amy pero éste con la ventaja de que estudió en el Liceo Francés de Madrid y allí tiene su plaza.

Para bien, Antonio Vega me dejé llevar por ti.”

 

Joserra Rodrigo, autor del Blog rockandrodri land

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